Thursday, 24 January 2013

Actuación y prevención de avalanchas


Tras las espectaculares nevadas que han caído y las que continúan cayendo, el riesgo de aludes ha aumentado a nivel de cuatro o cinco, o lo que es lo mismo, el máximo riesgo posible. Es importante conocer diversos aspectos que nos pueden ser muy útiles en la prevención, actuación o, incluso, nuestra salvación en caso de aludes.


Escala de peligro de aludes

Lo primero es conocer la escala de peligro de aludes. La escala va del uno al cinco y la encontraremos actualizada en los partes de nieve de las estaciones de esquí o en páginas especializadas, que incluso nos indicaran el riesgo según el sector:
  • 1. Débil: El manto nival está estabilizado, con lo que podemos hacer invernales o esquiar fuera pistas con un riego prácticamente nulo.
  • 2. Moderado: El manto nival esta moderadamente estabilizado, con lo que deberemos evitar algunas pendientes. Tenemos que hacer una planificación.
  • 3. Marcado: El manto nival está de moderada a débilmente estabilizado, con lo que deberemos evitar zonas inclinadas en determinadas latitudes y orientaciones. (Mucha precaución con este nivel, ya que se suelen producir la mayoría de incidentes en montaña cuando el nivel es tres, algunos alpinistas lo subestiman).
  • 4. Fuerte: El manto nival está poco estabilizado en prácticamente todas los pendientes, con lo que sólo podremos subir pendientes moderadas.
  • 5. Muy fuerte: La inestabilidad es total, no se puede hacer montaña.


En las estaciones de esquí se suele encontrar una bandera que hace referencia a la escala anteriormente señalada: 

  • Bandera amarilla: Peligro 1 y 2.
  • Bandera con cuadros negros i amarillos: Peligro 3 y 4.
  • Bandera negra: Peligro 5.


A parte de todas estas indicaciones cada alpinista deberá valorar si ha de pasar por determinadas zonas gracias a las alertas y experiencia acumulada, valorando si hay cornisas peligrosas, nieve acumulada por el viento, etc.


Caída de un alud

Si estamos en medio de una invernal y nos sorprende un alud, nuestra actuación en milésimas de segundo, nos podrá ayudar a salir vivos de una difícil situación. No os voy a engañar, si un día nos sorprende un alud es muy difícil salir vivo de allí.

Como ya he comentado anteriormente, tendremos que pensar en milésimas de segundo todo lo que voy a comentar a continuación y si nos equivocamos en nuestra actuación puede ser que no salgamos de allí, por eso es recomendable entrenarse para una situación parecida. 

En un primer momento tendremos que ver si tenemos opciones de salir de la trayectoria del alud, si es así, corre con todas tu fuerzas. Si no podemos salir de la trayectoria del alud, deberemos sacar-nos todo lo que pese y nos pueda hundir en el alud: esquís, palos, piolets, grampones, mochila (excepto que sea una mochila airbag), palas, raquetas… No nos quitemos los sistemas que servirán a los compañeros o equipos de rescate para encontrarnos.

Una vez nos coja el alud intentar quedaros en la superficie (en el fondo van las piedras, arboles y será más difícil encontraros si no resultáis dañados). Para quedar-se en la superficie deberemos nadar, como si estuviéramos en el agua, el alud actúa como si fuera agua líquida. Cuando el alud comience a pararse, protegeros las vías respiratorias con los brazos, de tal forma que cuando el alud pare, tengamos un pequeño espacio para respirar. No se os ocurra gritar, tenéis muy poco oxigeno (si vosotros no oís, ellos tampoco). A partir de aquí los sistemas de detección serán vuestra esperanza.

Los compañeros que no estén en la trayectoria del alud, al igual que los alpinistas cercanos a la zona, deberán visualizar la víctima y ver hacia donde la desplaza el alud. Alertar rápidamente a los equipos de rescate, comenzar la búsqueda con ARVA, buscar bastones, palos, esquís… Si lo localizáis palear rápidamente para sacar la víctima.

Evitar desplazarla una vez localizada, excepto que haya un riesgo elevado de que se produzca otro alud o de congelaciones. Quitarle a la víctima la nieve de las vías respiratorias, poner la víctima en posición lateral y aseguraros que respira. Finalmente protegerla del frió. Si no respira deberéis realizar un masaje cardiaco y ventilación artificial mientras esperáis la llegada del grupo de rescate (30 compresiones y 2 insuflaciones o 100 compresiones por minuto).



Equipos

Los siguientes equipos deben llevar-se en las invernales para evitar accidentes mayores:
  • ARVA + Sonda + Pala (Esenciales, sin ellos es difícil salvar a alguien de un alud).
  • Recco (No necesitan batería y se fijan en la ropa, botas, protectores, casco… es muy práctico, les será muy útil a los equipos de rescate).
  • Teléfono móvil
  • Mochila Airbag (Nos mantendrá en la superficie de un alud)


Espero que estos consejos os sean útiles en caso de un accidente de este tipo, siempre va bien conocer la forma de actuación. Es recomendable hacer simulacros con compañeros del uso de los sistemas y de la actuación qué haríais. Cuando esto ocurre nos podemos poner muy nerviosos y no es momento de usar por primera vez los instrumentos, es cuestión de segundos salvar a una persona de un alud.

Os dejo con una recopilación de fotografías de las que destaco las del impresionante alud que le cayó el año pasado al alpinista Carlos Soria, en su expedición al Annapurna. Afortunadamente todos sobrevivieron al inmenso alud.





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Sobre mi


Fragatino de nacimiento y falandraixo de adopción. Apasionado de la montaña y del alpinismo, Ultra Trail Runner y esquiador nórdico. Un enamorado de mi tierra y cultura. Seguir leyendo→
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